Los robots industriales están diseñados para hacer
exactamente lo mismo, en un ambiente controlado, una y otra vez. Por ejemplo,
un robot podría cerrar las tapas de frascos de mantequilla que salen de una
línea de montaje. Para enseñar a un robot cómo hacer su trabajo, el programador
guía el brazo a través de los movimientos utilizando un controlador de mano
(Teachpendant). El robot almacena la secuencia exacta de los movimientos en su
memoria, y lo hace una y otra vez cada vez que una nueva unidad viene por la
línea de montaje.
Existen diferentes técnicas para programar robots
industriales. Entre ellas se encuentran las técnicas de programación gestual y
las de programación textual. En la programación gestual un operario guía al
robot, manualmente o mediante controles remotos, enseñándole la tarea que este
debe realizar. El robot va almacenando los pasos a seguir y luego puede
repetirlos de manera autónoma. En la programación textual, en cambio, se
realizan primero los cálculos de las posiciones y trayectorias que el robot
debe recorrer y, con esta información, se crean las instrucciones del programa
que el robot deberá ejecutar. Una vez transferido el programa al robot, este
puede comenzar a realizar la tarea de manera autónoma.

No hay comentarios:
Publicar un comentario